VIVANDERAS, VIVANDEROS Y COMERCIANTES DE LAS PLAZAS DISTRITALES DE MERCADO: ¡LUCHAR SÍ SIRVE!

 

 

En el año 2020, el IPES expidió dos resoluciones que modificaron el reglamento y la metodología de tarifas de las plazas de mercado de Bogotá, generando un gran descontento entre los vivanderos/as de las plazas por la ausencia de un proceso participativo y por el impacto negativo que varias de las nuevas modificaciones generarían en la función cultural y de abastecimiento de alimentos que cumplen las plazas.

 

Las plazas de mercado son un espacio público comercial dedicado principalmente al abastecimiento alimentario de la ciudad, aportando en la garantía de la seguridad y la soberanía alimentaria, lo cual protege la producción agropecuaria nacional y regional, y permite eliminar intermediarios en la cadena de abastecimiento. También se han convertido en patrimonio cultural y gastronómico de las y los bogotanos.

A pesar de lo anterior, hoy plazas como Los Luceros y Boyacá Real prácticamente no se encuentran en funcionamiento y otras tienen una desocupación de más del 50%, mientras tanto hacerse a un puesto es cada vez más costoso.

En ejercicio de sus funciones de control político, los concejales Manuel Sarmiento y Martín Rivera Alzate han adelantado una audiencia pública, distintas reuniones con el IPES, recorridos por las plazas distritales de mercado, enviado requerimientos y hacen parte de los citantes al debate que ya inició en el Concejo de Bogotá y que continuará en septiembre. Los cabildantes acompañan la exigencia de las vivanderas y vivanderos y comerciantes para que esas resoluciones queden sin efectos. Esta exigencia se suma a la carta enviada el día de hoy por los concejales a la Administración Distrital con 8 mínimos para la construcción de unas verdaderas resoluciones concertadas, en compañía de 5 folios con firmas de líderes y lideresas de las plazas de mercado.

 

La organización y presión ciudadana logró la modificación de la resolución tarifaria y demandó la correspondiente al reglamento, acción jurídica que fue admitida recientemente y se encuentra a la espera de que se resuelva la solicitud de medidas cautelares. Rivera y Sarmiento coincidieron en la necesidad de incentivar la ocupación y uso de estos espacios comerciales, continuar trabajando por el fortalecimiento y promoción de nuestras plazas, lo que implica cuidar su esencia y función principal que es el abastecimiento y trabajar de la mano con productores rurales.

“Resaltamos nuevamente nuestro interés en una construcción participativa por parte de vivanderos/as y diferentes actores y entidades involucradas, no solo en el abastecimiento de la ciudad, sino también en el equipamiento arquitectónico, las prácticas culturales y tradicionales, la planeación de los entornos económicos, por mencionar algunos. Las medidas de estas no solo afectan directamente a los vivanderos/as de nuestras plazas, sino también a la ciudad en medio de la peor crisis de ingreso de los hogares”, concluyeron Martín Rivera Alzate y Manuel Sarmiento.

 

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